Revista Española de Cardiología Revista Española de Cardiología
Rev Esp Cardiol. 1999;52:821-39 - Vol. 52 Núm.10

Guías de actuación clínica de la Sociedad Española de Cardiología. Trasplante cardíaco y de corazón-pulmones

Luis Alonso-Pulpón a, Luis Almenar a, María G Crespo a, Lorenzo Silva a, Javier Segovia a, Nicolás Manito a, José Joaquín Cuenca a, Alberto Juffé a, Federico Vallés a

a Sociedad Española de Cardiología

Palabras clave

Guías clínicas. Trasplante cardíaco. Trasplante cardiopulmonar

Resumen

El trasplante cardíaco es la única terapéutica, junto con los inhibidores de la enzima conversiva de la angiotensina, capaz de cambiar en forma sustancial la evolución natural de los pacientes con insuficiencia cardíaca grave. Sin embargo, debido al limitado número de donantes, su impacto es escaso en comparación con la magnitud del problema. Hasta finales de 1998 se han registrado 48.541 trasplantes cardíacos ortotópicos en todo el mundo, y unos 2.510 de corazón y ambos pulmones. En España se han efectuado 2.780 en los últimos 15 años. La supervivencia esperada para un paciente trasplantado es del 75% después del primer año y 60% a los 5 años. La duración media del injerto es de 8 años y 6 meses. El trasplante cardíaco está indicado en pacientes jóvenes y de mediana edad con procesos cardíacos irreversibles en mala situación clínica, sin otras posibilidades de tratamiento médico o quirúrgico alternativo y con una expectativa de vida limitada en el tiempo. El mayor debate a la hora de indicar esta terapéutica se establece en torno a los enfermos críticos, enfermos de edad superior a 65 años y algunos enfermos con determinadas enfermedades sistémicas. La gran demanda de trasplantes obliga a los equipos a extender los criterios de aceptación de donantes. Al mismo tiempo, un mayor conocimiento sobre la transmisibilidad de determinadas infecciones, preferentemente virales, obliga día a día a replantearse estos criterios. El control del rechazo se persigue con el uso de diversas estrategias inmunosupresoras. La más empleada es la denominada triple terapia (ciclosporina, azatioprina y esteroides). El uso de anticuerpos antilinfocitarios como tratamiento de inducción citolítica no es unánimemente aceptado. Algunos de los nuevos inmunosupresores como el micofenolato-mofetil y el tacrolimus parecen ofrecer ventajas sobre todo por su mayor potencia. Dado que el trasplante es una actividad limitada en sí misma, cuya práctica afecta a la totalidad del sistema sanitario de un país, se hace obligada una correcta planificación y adecuación de los centros, así como el establecimiento de reglas claras para la utilización de donantes y priorización de los trasplantes. Finalmente, el paciente debe ser informado de forma extensa, clara y comprensible de los riesgos, limitaciones y expectativas de estos complejos procedimientos.

0300-8932/© 1999 Sociedad Española de Cardiología. Publicado por Elsevier España, S.L.U. Todos los derechos reservados.

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